Utilización de madera y alternativos en Enología
La utilización de madera en diferentes formas (al margen del uso de barricas y otros toneles) para el tratamiento de vinos y bebidas espirituosas es una práctica relativamente antigua.
Así pues, no es correcto pensar que esta práctica es reciente y que sólo la encontramos en los países del "nuevo mundo". La utilización de madera para la clarificación del vino se remonta a la antigüedad. En el siglo XIX, encontramos una definición del denominado "vino de virutas", "aquel en el cual se han puesto en remojo virutas de madera de roble (Quercus sp.) o de serbal (Sorbus sp.) para aclararlo o mejorarlo" (Guimberteau, 1997). No cabe duda de que la madera de roble se ha utilizado desde el siglo XVII para "envejecer artificialmente" vinos y aguardientes (Renouil y Traversay, 1962). Por otro lado, es cierto que el uso más importante se ha desarrollado en Norteamérica, con posterioridad a diversos trabajos experimentales (Singleton y Draper, 1961; Singleton et al., 1971; Singleton, 1974); más tarde, su utilización se ha generalizado en diversos países del "nuevo mundo", y particularmente en Estados Unidos y Australia. A principios de los años setenta, Julius Fessler (Cellulo) fue uno de los primeros en desarrollar un producto industrial a base de serrín de roble americano. En Europa, hasta hace poco tiempo el marco legislativo ha sido contrario a este tipo de prácticas. Desde el punto de vista normativo, la crianza de vinos y espirituosos en contenedores de madera no es un tratamiento enológico, sino una forma de conservación previa a la normativa sobre materiales de contacto (RCE 2392/89 de 24 de julio, 1989. Sin embargo, a partir de 2006, la normativa europea y consecuentemente la de muchos países del nuevo mundo ha evolucionado considerablemente. En esta edición de Revista Enología presentaremos diferentes trabajos tendientes a conocer los principales factores relacionados con la madera y el proceso de fabricación de los productos para estar en contacto con el vino y que pueden influir en la composición y calidad de las interacciones entre madera y éste. A continuación, describiremos temas como “Productos alternativos a la crianza en barricas y la influencia sobre los parámetros de fabricación y uso”; “Perfiles aromáticos aportados por diferentes especies de maderas utilizadas, aparte del tradicional roble, tales como cerezo, acacia, castaño”; “Impacto comparativo entre chips y duelas sobre la crianza de un vino tinto super Premium”; “Uso racional de los productos de roble y el efecto del origen de los mismos sobre los aromas vegetales en vinos tintos”; “Limpieza y desinfección aplicadas a recipientes de madera destinados a la vinificación y crianza de vinos”; así mismo, varias comunicaciones de empresas proveedoras del medio sobre las características y usos de diferentes productos de maderas en sus diferentes formas y taninos enológicos en la sección Novedades Tecnológicas.
Para esta edición recibimos además un interesantísimo artículo escrito por el Lic. en Enología Ángel A. Mendoza que tituló “
En la sección Viticultura de esta edición, incluimos un trabajo sobre la aplicación de redes de sensores inalámbricos en la aplicación de la viticultura de precisión y otro de nuestros amigos uruguayos de
Pensamos que esta edición podrá ser de un interesante aporte de conocimientos y puesta al día de conceptos que son de gran aplicación en la difícil tarea de producir vinos de calidad.
Como siempre, nuestro deseo de muy buena lectura y atentos a recibir comentarios que nos permitan abordar temas que enriquezcan al medio.
Sergio Aloisio
Director